«El árbol cautivador» de Tord Boontje para Perrier-Jouët

«El árbol cautivador» de Tord Boontje para Perrier-Jouët

Las ramas de metal trabajadas a mano, las hojas soldadas
una a una y las anémonas lacadas en blanco; Tord Boontje ha reinventado
el ritual de la degustación para crear un momento indudablemente Perrier-Jouët.

En 1902, una espiral de anémonas japonesas diseñadas por Émile Gallé preconizaba los anhelos de un movimiento artístico, el Art Nouveau, a cuyas premisas continúa siendo fiel Perrier-Jouët. Inspirado por aquellas emblemáticas anémonas, Tord Boontje ha diseñado un árbol de líneas fluidas, una escultura vegetal con anémonas en flor y... copas de champagne. Suspendidas en el aire para mantener la frescura del champagne, bañan con su luz las ramas doradas y reflejan las perlas de agua helada que emanan de la cubitera situada a sus pies. Una creación refinada y moderna, decididamente Perrier-Jouët, que sublima la degustación de la cuvée Belle Époque.

Nacido en Holanda en 1968, Tord Boontje estudió diseño industrial en la Design Academy de Eindhoven (1986-1991) y en el Royal College of Art de Londres (1992-1994). Fundó su propio estudio de diseño en Londres en 1996. Su inspiración proviene de la naturaleza, cuya relación con la tecnología explora de forma incesante, de modo que su asociación con Perrier-Jouët es algo tan esperado como natural. «Mis ideas provienen de mis paseos por el bosque y de observar la interacción entre la luz y la naturaleza», explica el diseñador, que explora de forma incesante la relación entre naturaleza y tecnología, negándose a asociar modernismo con minimalismo.